Pixar confirma Los Increíbles 3 y su liga de superhéroes

Pixar cierra la trilogía de los Parr metiendo una organización corporativa de superhéroes en la ecuación. La duda es si eso suma o resta.

✍🏻 Por Clara Domenech

agosto 16, 2026
  • Pixar ha confirmado Los Increíbles 3 para 2028 durante el D23 de Disney, con los primeros concept arts y la introducción de la Liga de Superhéroes (SHL), una organización corporativa al estilo de los Vengadores.

  • Violet, Dash y Jack-Jack ganarán muchísimo protagonismo y la película se plantea oficialmente como el cierre de la trilogía de los Parr.

  • Opinión: meter una mega-organización superheroica corporativa en este universo es justo el tipo de conflicto que la saga necesitaba, aunque me da miedo que caiga en tópicos ya muy vistos.


Hay películas que no necesitan el empuje de ninguna gran franquicia para quedar grabadas en la memoria colectiva. Los Increíbles fue una de ellas.

Lo recuerdo perfectamente: la vi en 2004, cuando el MCU ni siquiera existía como concepto, y salí del cine con una sensación rara. Aquella familia de superhéroes entendía mejor que nadie lo que hace interesante a un héroe: el conflicto humano detrás del disfraz.

Yo ya llevaba años leyendo cómics y devorando historias de gente con poderes, pero Los Increíbles no iba de puñetazos. Iba de lo que cuesta ser diferente en un mundo que te pide que te escondas. Era inteligente y tierna a partes iguales.

Pues bien, Pixar acaba de confirmar que hay más historia que contar. No un spin-off, no una serie para Disney+, sino una tercera película. Y los primeros detalles tienen suficiente sustancia como para que me haya costado mantener la calma.


Durante la presentación D23, Pixar desveló arte conceptual e información sobre Los Increíbles 3, confirmando que llegará a los cines en 2028. El concept art muestra a Mr. Increíble con su traje clásico, sosteniendo un enorme orbe mientras protege a civiles rodeado de flashes de cámara.

Y esa imagen ya dice muchísimo. Recordad que Los Increíbles 2 terminó con algo importante: los superhéroes volvieron a ser legales. Los Parr ya no tienen que esconderse, pueden actuar a cara descubierta, ser reconocidos, ser celebridades. Y con la fama llega toda su maquinaria.

Aquí entra la novedad que más me ha llamado la atención: la SHL (Liga de Superhéroes), una organización corporativa que funcionaría como el equivalente a los Vengadores o la Liga de la Justicia dentro de este universo. Pulida, organizada, con su propia imagen de marca.

Como alguien que lleva siguiendo al MCU desde Iron Man, cuando leí esto se me encendieron todas las alarmas en el buen sentido. Porque una de las tensiones más ricas que Marvel ha explorado —los Acuerdos de Sokovia, todo el arco de Capitán América— es precisamente esa: ¿qué pasa cuando los superhéroes se institucionalizan? ¿Cuando el Estado, las empresas o el público quieren meter en una caja a gente con superpoderes?

Fotograma de Los Increíbles 2, precedente de Los Increíbles 3 confirmada por Pixar en la D23

Los Increíbles siempre ha jugado con esa idea, pero desde un ángulo íntimo: la familia que se oculta porque el mundo no la acepta. Ahora el mundo ha cambiado. Y una organización superheroica corporativa en ese contexto tiene un potencial narrativo que me parece sólido.

Eso sí, permitidme una reserva de fan exigente. El tema de los héroes convertidos en producto corporativo lleva años exprimiéndose, y no solo en Marvel: The Boys, Invincible y media docena de series ya lo han desmenuzado hasta el hueso. Si la SHL se queda en la crítica fácil al capitalismo con capa, será un paso en falso. Confío en que Pixar aporte su propia mirada, porque cuando quiere, sabe hacerlo mejor que nadie.


Lo que también me alegra es que Violet, Dash y Jack-Jack van a protagonizar gran parte de la historia. Al parecer, los chicos se escapan a escondidas por las noches para actuar como héroes, lo que sugiere que incluso en un mundo donde los superpoderes son legales, la familia Parr sigue encontrando maneras de complicarse la vida.

Jack-Jack, por su parte, sigue siendo ese bebé impredecible capaz de desmadrarlo todo en cuestión de segundos.

La idea de verlos crecer dentro de un mundo de superhéroes corporativos y mediáticos tiene mucho jugo. Violet y Dash ya apuntaban maneras en las entregas anteriores, y darles más espacio es una decisión que celebro.

Y luego está el detalle más significativo: Disney ha descrito esta película como el cierre de la trilogía. Cuando Pixar dice algo así, suele ir en serio. Significa que la historia de los Parr tiene un final planificado, no que van a estirar el universo hasta que deje de funcionar.

Me alegra y me da un poco de pena a la vez, que ya es la señal de que algo importa de verdad.


Lo que más me entusiasma es que Los Increíbles nunca ha tratado a los superhéroes como fantasía pura. Los ha visto como personas reales en un mundo que no sabe muy bien cómo gestionarlos, y la SHL es exactamente la clase de espejo que necesita esta saga para seguir creciendo sin traicionar lo que la hace especial.

Quedan cuatro años, claro, y en este sector eso es tiempo de sobra para que todo cambie. Pero si Pixar mantiene ese equilibrio entre corazón y crítica social, tenemos todas las papeletas para que la tercera parte sea de las grandes. Y yo ya tengo las palomitas preparadas desde ahora mismo.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

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