Warner superó 3.000 millones en streaming — y su beneficio cayó un 90%

Warner Bros. Discovery superó los 3.000 millones en ingresos de streaming por primera vez. Al mismo tiempo, su beneficio neto cayó un 90% hasta los 149 millones. El futuro del entretenimiento ya está aquí — y no sabemos si es sostenible.

✍🏻 Por Lucas Ferrer

agosto 7, 2026
  • Warner Bros. Discovery hundió su beneficio neto de 1.580 millones a apenas 149 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, una caída de más del 90% interanual.

  • Su negocio de streaming superó por primera vez los 3.000 millones de dólares en ingresos, un hito histórico que aun así no basta para tapar el agujero de la televisión tradicional y los estudios.

  • La fusión pendiente con Paramount Skydance sigue atascada en los tribunales federales de EE. UU. por litigios antimonopolio, lo que suma incertidumbre estratégica a una empresa ya en plena transformación.

Mi opinión: Warner tiene una historia magnífica que contar sobre su negocio digital, pero sus otras patas siguen pesando como un ancla. Es el dilema clásico de quien está a caballo entre dos eras del entretenimiento y todavía no ha logrado cruzar del todo al otro lado.


Hay balances que parecen el guion de un thriller: un héroe que sube, un villano que hunde y un desenlace que nadie tiene claro. Warner Bros. Discovery es, ahora mismo, uno de esos casos. Sus resultados del segundo trimestre de 2026 son un ejercicio de contrastes tan pronunciado que, según dónde mires, estás viendo un éxito rotundo o una de las debacles del año.

Si te digo que una compañía ha visto caer su beneficio neto más de un 90% en doce meses, lo primero que piensas es que algo muy gordo ha fallado. Y sí, algo ha fallado. Pero esa misma empresa acaba de alcanzar un hito histórico en su negocio de streaming. Llevo años desentrañando cifras como estas, y pocas veces me he topado con un balance que cuente dos películas tan distintas al mismo tiempo. Vamos a desentrañarlo.


Beneficios en caída libre: las cifras que duelen

El titular es contundente: Warner cerró el segundo trimestre de 2026 con un beneficio neto de 149 millones de dólares. Suena a dinero, y lo es, pero comparado con los 1.580 millones del mismo periodo del año anterior, la caída es de vértigo.

Los ingresos totales también retrocedieron un 11%, pasando de 9.800 millones a 8.700 millones de dólares. No es un tropiezo leve. Es la señal de que el modelo tradicional de esta compañía está bajo una presión enorme.

Y aquí entran los culpables principales.

La NBA se va, y se lleva el dinero

Uno de los grandes golpes viene de donde quizá menos se esperaba: la pérdida de los derechos televisivos de la NBA, que Warner dejó de emitir tras la temporada 2024-2025. Ese vacío ya pesa en las cuentas de este trimestre: la publicidad televisiva cayó un 22% interanual, y buena parte de esa bajada tiene nombre y apellido de baloncesto.

Los deportes en directo son, desde hace años, el último gran escudo de la televisión lineal frente al streaming. Sin ellos, la sangría se acelera. Y los datos lo confirman: los suscriptores de las redes de cable de Warner cayeron un 10% en el último año.

Es un patrón que llevamos viendo en la industria desde hace tiempo. El cable no muere de golpe; se desangra poco a poco.

El estudio, entre la comparativa ingrata y la realidad dura

David Zaslav, CEO de Warner Bros. Discovery, durante la presentación de resultados del segundo trimestre de 2026

La división de Warner Bros. Studios registró una caída de ingresos del 39%, hasta los 2.300 millones de dólares. Una cifra que se explica en parte por una comparativa muy difícil.

El año pasado, en este mismo periodo, el estudio contaba con títulos de peso como A Minecraft Movie —que, confieso, me tuvo pegado a los datos de taquilla semana tras semana—, Sinners y Final Destination: Bloodlines. Éxitos que no se replican todos los trimestres.

Y aquí conviene mirar el mercado global: 2025 y 2026 vienen siendo años de recaudación irregular para casi todos los grandes estudios, con calendarios de estreno más flojos y un público cada vez más selectivo a la hora de pisar la sala. Cuando la cartelera afloja, los números lo acusan de inmediato. No hay colchón que aguante un hueco grande en la programación.

La buena noticia: el streaming por fin despega en serio

Ahora, la parte que sí brilla. El negocio de streaming de Warner —con Max como buque insignia— superó por primera vez los 3.000 millones de dólares en ingresos trimestrales. Un hito que, en otro contexto, sería la noticia del día.

Los ingresos por suscripción crecieron un 11% y los publicitarios un 8%, impulsados sobre todo por la expansión internacional de HBO Max. Mientras la televisión tradicional pierde anunciantes, el streaming los gana. Casi resulta irónico verlo en la misma tabla.

El problema es que el streaming, por muy bien que vaya, todavía no genera lo suficiente para compensar lo que se pierde en el cable. Warner está en plena transición, y las transiciones cuestan dinero antes de dar frutos.

La espada de Damocles: la fusión con Paramount Skydance

Por si fuera poco, Warner opera con la incertidumbre añadida de su adquisición por parte de Paramount Skydance. La operación tiene luz verde en varios países, pero sigue bloqueada en los tribunales federales de Estados Unidos, donde doce fiscales generales estatales han presentado objeciones por cuestiones antimonopolio.

No se espera que el juicio comience hasta el próximo año. Así que la compañía debe seguir gestionando su día a día y tomando decisiones estratégicas con una nube sobre quién llevará las riendas a medio plazo.

Dirigir una empresa de este tamaño en esas condiciones no es sencillo. Es un poco como reformar una casa sin saber aún si es tuya.


Los resultados de Warner Bros. Discovery son el retrato perfecto de una industria en transición. Los números del streaming son buenas noticias reales, no maquillaje contable. Pero el peso del cable en declive, un estudio sin grandes títulos de apoyo y más de 1.100 millones en amortizaciones y gastos de reestructuración hacen que el balance global sea muy difícil de disimular.

Lo que más me llama la atención es que Warner tiene todos los ingredientes para contar una historia de transformación exitosa; simplemente le quedan demasiados capítulos por cerrar. Si el streaming mantiene el ritmo y la fusión encuentra por fin luz verde judicial, el panorama podría cambiar bastante en doce meses. Hasta entonces, la clave estará en saber cuál de las dos historias pesa más.


Apasionado por los números que cuentan historias, llevo más de 12 años desentrañando qué hay detrás del éxito (o fracaso) en taquilla. Para mí, cada cifra es un reflejo del público y la industria, y me encanta traducir esos datos en análisis claros y sorprendentes.

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