Bernthal y Holland llevan diez años siendo amigos — y Brand New Day lo demuestra

Bernthal y Holland se conocen desde 2015, cuando se ayudaron mutuamente a preparar sus audiciones para Marvel. Esa amistad real llega por fin a pantalla en Brand New Day con un Frank Castle que no quiere ser el mentor de nadie.

✍🏻 Por Clara Domenech

agosto 4, 2026
  • Jon Bernthal y Tom Holland se conocen desde 2015, cuando se ayudaron a preparar sus audiciones para Marvel, y esa amistad real por fin se traduce en pantalla en Spider-Man: Brand New Day.

  • El Castigador no será el mentor típico de Peter Parker: Frank Castle se ve a sí mismo como una advertencia viviente, y el rodaje apostó por la improvisación y hasta por un asesor militar real para no perder la esencia del personaje.

  • Mi opinión: plantear a Castle como «cuento de advertencia» es la forma más inteligente de meterlo en el MCU sin traicionar a ninguno de los dos, y viniendo del Frank que ya construyó Bernthal en Netflix, me lo creo del todo.


Hay ciertos anuncios de Marvel que te hacen soltar el móvil y quedarte mirando al vacío unos segundos, procesando lo que acabas de leer. La confirmación de que Jon Bernthal y Tom Holland iban a compartir pantalla en Spider-Man: Brand New Day fue uno de esos momentos.

Para los que llevamos años siguiendo el MCU con lupa —y con un escepticismo bastante sano, no nos engañemos—, esto no es solo un crossover más. Es el encuentro de dos actores con química real fuera de cámara. Y en el cine de superhéroes, eso marca toda la diferencia.

Pero lo que hace la noticia todavía más jugosa es cómo Bernthal ha explicado el papel de Frank Castle en la vida de Peter Parker. No es el mentor que empuja al héroe hacia la luz. Es casi lo contrario: un espejo oscuro, alguien que ya recorrió ese camino y sabe perfectamente adónde lleva. Justo el tipo de complejidad que el MCU lleva tiempo necesitando.

Una amistad que empezó antes de que todo esto comenzase

Lo primero que hay que entender es que Bernthal y Holland no son compañeros de reparto recientes. Su vínculo viene de 2015, cuando ambos preparaban sus audiciones para Marvel y se ayudaron mutuamente. Uno con Frank Castle en la cabeza, el otro intentando meterse en la piel de Peter Parker. Una década después, esa conexión se nota.

Y aquí va mi apunte de fan pesada: el Frank de Bernthal no es teoría. Ya lo vimos nacer en la segunda temporada de Daredevil en Netflix y crecer en las dos de The Punisher. Recuerdo perfectamente lo que fue ver por fin a un Castigador que respetaba al de los cómics MAX de Garth Ennis: crudo, roto, sin una sola concesión. Que ese mismo actor lleve al personaje al MCU no es un capricho de casting, es continuidad emocional.

Jon Bernthal como el Castigador en Spider-Man: Brand New Day

El director Destin Daniel Cretton supo aprovechar esa química y la potenció dando mucha libertad a los actores en el set. La improvisación fue clave: muchos de los momentos más auténticos entre Frank y Peter surgieron de explorar las escenas sin guion fijo, buscando la verdad de cada situación en tiempo real.

El problema de meter al Castigador en el MCU (y cómo lo resolvieron)

Seamos honestos: integrar al Castigador en una película de Spider-Man es un reto narrativo enorme. Frank opera en zonas moralmente grises, con una violencia que choca con el tono más familiar del universo arácnido.

Bernthal era muy consciente de ello. Fue protector con el personaje desde el minuto uno y trabajó codo a codo con Cretton y los productores Amy Pascal y Tom Rothman para que Frank no se diluyera al aterrizar en el MCU. Para reforzar esa autenticidad, incluso trajo al rodaje a su amigo Colton Hill, Marine y Boina Verde.

No ignoraron la diferencia de tono entre ambos mundos. La confrontaron de frente, que es exactamente lo que había que hacer. Y aquí es donde toca ser crítica: Marvel tiene un historial regular con sus personajes oscuros, y más de una vez ha limado a un antihéroe hasta dejarlo irreconocible. Ojalá esta vez aguanten el pulso.

Frank Castle como cuento de advertencia

Aquí es donde el planteamiento se pone verdaderamente interesante.

Bernthal ha explicado que Frank no ejerce de mentor tradicional. No enseña técnicas ni suelta discursos inspiradores. Lo que hace es servir de advertencia viva. Se ve a sí mismo como alguien que cayó en la oscuridad, que rechazó la luz, la amistad y el amor, y que ya no puede salir de ese ciclo. Un hombre completamente consciente de su propia destrucción.

Y cuando mira a Peter Parker, reconoce los primeros pasos de ese mismo camino.

«Se ve a sí mismo como un cuento de advertencia», ha dicho Bernthal. No quiere que Peter repita sus errores ni cargue con su mismo dolor.

La dinámica que describe es la de hermano mayor con el pequeño. Y la energía de Holland como Spider-Man, esa luz que irradia, es lo que penetra los muros que Frank ha levantado alrededor de su corazón. Lo ha descrito precioso: «Por muy alto que construyas ese muro, siempre hay pequeños agujeros por donde entra la luz.»

Y sí, también hay una escena en la que Peter le tapa la boca a Frank con una telaraña para que no suelte tacos. Si eso no es la mejor dinámica hermano mayor / hermano pequeño del MCU, que venga Feige a rebatírmelo.


Lo que más me entusiasma no es solo el potencial del dúo Peter-Frank, que ya de por sí da para mucho. Es que Marvel parece haber entendido que hay personajes que no se pueden simplificar para encajar en un molde. Que Frank Castle necesita su oscuridad para funcionar y que esa oscuridad, bien usada, puede añadir una profundidad brutal a la historia de Spider-Man.

Spider-Man: Brand New Day tiene los ingredientes para ser algo especial: dos actores con química real, un director comprometido con la autenticidad y una premisa que va mucho más allá del team-up de turno. Si Marvel respeta lo que Bernthal ha construido con este personaje desde 2015, puede que tengamos una de las películas más interesantes de la Fase 6. Y ojo, lo digo como quien ha visto a esta franquicia tropezar más de una vez: esta vez, las papeletas para acertar son muchas.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

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