• Zootopia 2 arrasa en China con más de 429 millones de dólares recaudados, consolidándose como el fenómeno taquillero del momento.
• El mercado chino demuestra una madurez impresionante al equilibrar blockbusters internacionales con producciones locales de calidad.
• La diversidad de géneros triunfantes refleja un público sofisticado que ha superado la fase de «todo lo extranjero es mejor».
Cuando los números hablan, yo escucho. Y esta semana, las cifras que llegan desde China me cuentan una historia fascinante sobre cómo un mercado cinematográfico puede ser a la vez predecible y sorprendente.
Zootopia 2 sigue su marcha triunfal, pero lo que más me llama la atención no es solo que Disney domine (algo que ya esperábamos), sino la fortaleza con la que nuevos títulos logran hacerse hueco en un mercado tan competitivo.
Los 147,5 millones de dólares recaudados en un solo fin de semana no son casualidad: son el reflejo de una industria que ha aprendido a leer a su audiencia como un libro abierto.
El reinado imparable de Zootopia 2
Las cifras no mienten, y Zootopia 2 lo está petando en China de una manera que incluso a mí me deja impresionado. Con 818,5 millones de yuanes (115,3 millones de dólares) solo en este fin de semana, la secuela de Disney ha alcanzado ya los 3.050 millones de yuanes: 429 millones de dólares en total.
Para ponerlo en perspectiva: estamos hablando de una película que está escribiendo su propio capítulo en la historia de la taquilla china.
No es solo que funcione bien; es que está funcionando de manera extraordinaria. Cuando Disney acierta con una fórmula, la explota hasta el último céntimo.
Pero aquí viene lo interesante: el éxito de Zootopia 2 no está ahogando al resto del mercado. Al contrario, parece estar tirando de toda la industria hacia arriba.
El poder del cine local con Gezhi Town
«Gezhi Town» ha irrumpido en segunda posición con 23,8 millones de dólares, una cifra nada desdeñable para una producción local. Esta película narra la historia de civiles desplazados tras la caída de Nanjing durante la guerra, que ven su paz destrozada cuando llegan las fuerzas japonesas.
El público chino no solo consume contenido internacional; tiene un apetito voraz por historias que conecten con su propia identidad cultural.
Los 23,8 millones de dólares de «Gezhi Town» son una declaración de intenciones de una audiencia que valora tanto el espectáculo como la sustancia narrativa.
Es fascinante ver cómo un drama bélico puede competir codo a codo con una superproducción animada de Disney. Esto me dice que el mercado chino ha alcanzado una madurez que muchos otros mercados aún están buscando.
El anime también conquista
En tercera posición encontramos «Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle», que ha acumulado ya 93,4 millones de dólares en China.
El anime japonés ha encontrado en China un terreno fértil, y las cifras de «Demon Slayer» lo confirman. No estamos hablando de números residuales; estamos ante una franquicia que ha sabido conquistar a una audiencia que, en principio, podría ser reacia al contenido japonés.
Esto me lleva a una reflexión que siempre me fascina: el poder universal de una buena historia trasciende fronteras, idiomas y hasta tensiones geopolíticas. Cuando el producto es bueno, el público responde, punto.
Un mercado en plena forma
Los números globales del fin de semana pintan un panorama espectacular: 147,5 millones de dólares, un 22% más que el año anterior.
China está cerrando 2025 con una recaudación acumulada de 6.970 millones de dólares, cifras que confirman que estamos ante uno de los mercados cinematográficos más robustos del planeta.
«Under Current», el thriller criminal de Hong Kong en cuarta posición, añade otra capa de complejidad a este puzzle taquillero. Cada película exitosa cuenta una parte de la historia de lo que el público chino quiere ver, y la variedad es apabullante.
Lo que me resulta más interesante es cómo estos datos reflejan un mercado que ha superado la fase de «todo lo extranjero es mejor» para evolucionar hacia un consumo más sofisticado y equilibrado.
Mirando estos números desde mi perspectiva de analista, veo mucho más que simples cifras de recaudación. Veo un mercado que ha encontrado su ritmo, una audiencia que sabe lo que quiere y una industria que está respondiendo con contenido variado y de calidad.
La lección es clara: cuando un mercado ofrece diversidad, calidad y opciones para todos los gustos, todo el mundo gana.

