The Daniels dirigirán la próxima película de Ryan Gosling en 2027

Ryan Gosling y The Daniels (Everything Everywhere All at Once) trabajarán juntos en una comedia de acción sci-fi con tono existencial. Estreno previsto para noviembre de 2027.

✍🏻 Por Alex Reyna

marzo 27, 2026

• Ryan Gosling protagonizará una comedia de acción sci-fi dirigida por The Daniels (Everything Everywhere All at Once), con estreno previsto para noviembre de 2027.

• El proyecto se describe como existencial, con gran corazón, y busca ser una experiencia cinematográfica de evento rodada pensando en IMAX.

• Gosling llega tras el éxito masivo de Project Hail Mary, que recaudó 141 millones globalmente en su primer fin de semana, consolidándose como su mejor estreno.


Hay algo fascinante en ver cómo ciertos nombres se alinean en el momento exacto. Ryan Gosling, que acaba de protagonizar el mayor estreno de su carrera, se une ahora a The Daniels, los directores que redefinieron lo que podía ser una película multiversal.

No es solo una colaboración más en Hollywood. Es el encuentro entre un actor que ha sabido elegir proyectos con peso conceptual y dos cineastas que convirtieron una historia sobre lavadoras y salchichas-dedo en una reflexión sobre el sentido de la existencia.

Lo que me intriga no es tanto la promesa de acción o espectáculo, sino esa palabra que Daniel Kwan dejó caer casi de pasada: «existencial». Porque si algo nos enseñó Everything Everywhere All at Once es que The Daniels no hacen películas para entretener sin más.

Hacen películas que te obligan a pausar, a pensar, a preguntarte qué estás haciendo con tu vida mientras ves a alguien luchar contra versiones alternativas de sí mismo.

El momento perfecto de Gosling

Ryan Gosling no es de los que eligen proyectos al azar. Basta mirar su filmografía: Blade Runner 2049, First Man, Drive. Películas que funcionan como espectáculo, sí, pero que siempre tienen algo más debajo.

Y ahora llega con el impulso de Project Hail Mary, que no solo ha sido su mayor éxito comercial —141 millones de dólares globalmente en su primer fin de semana—, sino también su película mejor valorada en Rotten Tomatoes.

Es el tipo de momentum que un actor puede aprovechar para hacer cualquier cosa. Y lo que elige es esto: una comedia de acción sci-fi con «gran corazón» y tono existencial. No una secuela fácil. No un blockbuster genérico.

Algo que suena arriesgado, personal, y exactamente del tipo de cine que necesitamos ahora mismo.

Porque Project Hail Mary funcionó no solo por su espectáculo visual o su premisa ingeniosa, sino porque en el fondo hablaba de soledad, propósito y conexión humana en medio del vacío. Y si The Daniels saben hacer algo, es precisamente eso: envolver ideas grandes en emociones reales.

The Daniels y el arte de no repetirse

Después de ganar el Oscar por Everything Everywhere All at Once, The Daniels podrían haber hecho lo fácil: repetir la fórmula. Multiverso, caos visual, emociones a flor de piel.

Pero Daniel Kwan ha sido claro: no se trata de replicar, sino de escuchar. Escuchar qué está pasando en el mundo, qué necesita la gente, y traducir eso en entretenimiento que resuene.

Y eso es lo que me tiene intrigado. Kwan ha mencionado que quieren rodar gran parte de la película pensando en IMAX, que buscan crear «un gran evento» que reúna a la gente en las salas. No es solo una declaración de intenciones técnicas. Es una postura filosófica sobre qué es el cine en 2025.

Vivimos en una época donde las plataformas nos han acostumbrado a consumir historias en soledad, en pantallas pequeñas, con pausas para revisar el móvil. Pero hay algo en la experiencia colectiva de una sala de cine que sigue siendo irreemplazable.

Y si alguien puede recordarnos eso, son The Daniels, que lograron que millones de personas se sentaran juntas a ver una película sobre impuestos, nihilismo y amor maternal.

Hay algo profundamente político en esa decisión. En un mundo que nos empuja cada vez más hacia el aislamiento digital, hacia el consumo individual y algorítmico, apostar por el IMAX es apostar por lo comunitario. Por compartir el asombro con extraños. Por recordar que algunas experiencias solo funcionan cuando las vivimos juntos.

Ciencia ficción con alma

La descripción del proyecto es deliberadamente vaga, pero esa palabra —»existencial»— lo dice todo. No estamos hablando de una comedia ligera con aliens de fondo. Estamos hablando de una película que probablemente nos haga reír, sí, pero que también nos dejará pensando días después.

Me recuerda a Her, de Spike Jonze. Una película que en papel suena absurda —un hombre se enamora de un sistema operativo— pero que termina siendo una de las reflexiones más honestas sobre la soledad moderna.

O a Arrival, que usa la ciencia ficción como excusa para hablar del tiempo, la pérdida y la elección. Recuerdo haber pausado esa película varias veces solo para apuntar frases, para dejar que ciertas ideas se asentaran antes de continuar.

The Daniels tienen ese mismo don. Pueden meter una pelea con dildos en medio de una escena y que, de alguna forma, eso termine siendo profundamente emotivo. Pueden hacer que una conversación sobre bagels se convierta en una metáfora del nihilismo.

Y ahora, con Gosling como ancla emocional, tienen la oportunidad de hacer algo que funcione tanto como espectáculo masivo como experiencia íntima.

Un calendario estratégico

El estreno está fijado para el 19 de noviembre de 2027. Antes de eso, Gosling protagonizará Star Wars: Starfighter, prevista para mayo del mismo año.

Es un calendario que dice mucho sobre cómo está construyendo su carrera: un pie en el blockbuster de franquicia, otro en el cine de autor con presupuesto. Y es que Gosling ha entendido algo que pocos actores de su nivel logran: puedes ser una estrella de masas sin renunciar a la ambición artística.

Puedes hacer Barbie y Blade Runner 2049. Puedes ser Ken y el oficial K. No son contradicciones, son capas.

La producción comenzará este verano en Los Ángeles bajo el sello Playgrounds, la productora de The Daniels con acuerdo general en Universal. Jonathan Wang producirá junto a ellos, y el estudio ha puesto a Sara Scott y Jacqueline Garell a supervisar el desarrollo.


Hay algo reconfortante en saber que, en medio de secuelas, reboots y universos cinematográficos interconectados, todavía hay espacio para esto: una película original, con una visión clara, hecha por gente que entiende que el cine puede ser entretenimiento y reflexión al mismo tiempo.

No tenemos que elegir entre espectáculo y sustancia. Podemos tener ambos.

Y si alguien puede demostrarlo, son The Daniels y Ryan Gosling. Noviembre de 2027 parece muy lejos, pero algo me dice que esta película será de las que vale la pena esperar.

De las que nos recuerdan por qué seguimos yendo al cine, por qué seguimos creyendo que una historia bien contada puede cambiarnos, aunque sea solo un poco. Porque al final, lo que busco en la ciencia ficción no son solo naves espaciales o tecnología imposible.

Busco un espejo. Una forma de entender qué significa ser humano en este momento específico de la historia. Y tengo la sensación de que esta película, sea lo que sea, intentará responder exactamente eso.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

Third Card
{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>