• Warner Bros. Discovery ha reabierto negociaciones con Paramount Skydance hasta el 23 de febrero, pese a tener un acuerdo anunciado con Netflix, en una batalla que ha escalado hasta los 31 dólares por acción.
• Esta situación demuestra que en Hollywood ningún trato está cerrado hasta que se firman los papeles, y que cuando hay miles de millones en juego, los accionistas tienen más poder del que los comunicados de prensa sugieren.
• Las dos ofertas representan estrategias completamente diferentes: Netflix solo quiere Warner Bros. Pictures y HBO, mientras que Paramount busca absorber todo el conglomerado mediático.
El acuerdo entre Warner Bros. Discovery y Netflix parecía cerrado hace apenas unas semanas. Comunicados de prensa, declaraciones de los CEOs, la maquinaria corporativa habitual. Pero los accionistas tenían otras ideas, y ahora Warner ha abierto una ventana de siete días para negociar con Paramount Skydance. Hasta el 23 de febrero, todo está sobre la mesa.
Lo fascinante aquí no son solo las cifras (que ya veremos), sino lo que nos dice sobre cómo funcionan realmente estas operaciones. Los apretones de manos y los anuncios públicos tienen menos peso del que parece cuando hay calculadoras en marcha y miles de millones en juego.
Los números de la batalla
Netflix llegó con una oferta revisada de 27,75 dólares por acción, todo en efectivo. Paramount ha respondido con 31 dólares por acción, también en metálico. Estamos hablando de un 11,7% más. En el mundo de las fusiones corporativas, esa diferencia es considerable.
Pero hay más. Paramount ha añadido lo que se conoce como «ticking fee»: por cada trimestre que pase después del 31 de diciembre de 2026 sin cerrar la operación, pagarán 0,25 dólares adicionales por acción. Son aproximadamente 650 millones de dólares por trimestre.
Es una forma de compensar el tiempo y el riesgo regulatorio. Y también una señal clara de hasta dónde están dispuestos a llegar.
La penalización de 2.800 millones
Aquí viene la parte más reveladora. Paramount ha aceptado pagar ella misma la penalización por romper el acuerdo con Netflix: 2.800 millones de dólares.
No es solo músculo financiero. Es una declaración de intenciones. Paramount está eliminando cualquier obstáculo económico que pueda frenar la operación. Además, han hecho concesiones sobre los costes de financiación de la deuda de WBD y otras obligaciones financieras.
En términos prácticos, están diciendo: queremos esto lo suficiente como para asumir todos los costes asociados.
El papel de los accionistas
Lo interesante de esta situación es cómo los accionistas han forzado esta reapertura de negociaciones. Warner había anunciado su fusión con Netflix, pero la presión de los inversores ha sido tan efectiva que Netflix ha tenido que conceder una exención permitiendo estas conversaciones.
La junta directiva de Warner sigue recomendando oficialmente la fusión con Netflix. La votación de accionistas está programada para el 20 de marzo de 2026. Pero al mismo tiempo están presionando a Paramount para que presente su «mejor y última propuesta».
Es una posición delicada. Mantener el acuerdo recomendado mientras se exploran activamente otras opciones.
Dos estrategias completamente diferentes
Netflix solo quiere Warner Bros. Pictures y HBO/HBO Max. El contenido premium, las películas, las series de prestigio. Tiene sentido para una plataforma que necesita alimentar constantemente su catálogo.
Paramount quiere el paquete completo: CNN, TNT, Discovery, HGTV, Food Network, todos los canales de cable. Estamos ante dos visiones empresariales radicalmente distintas.
Para Warner, la oferta de Netflix es menos disruptiva. Venderían una parte importante pero mantendrían el resto intacto. Con Paramount sería una fusión total, con todas las complejidades que eso implica: integración de equipos, reestructuraciones, sinergias por explotar.
La carta de Warner a Paramount
La carta que la junta de Warner envió a Paramount es reveladora. Según el documento, un representante senior del asesor financiero de Warner comunicó verbalmente que estarían dispuestos a considerar 31 dólares por acción para iniciar negociaciones, «y que 31 dólares no es la mejor y última propuesta de PSKY».
Es una forma directa de decir: sabemos que podéis pagar más. Poned vuestras mejores cartas sobre la mesa.
También es posible que Warner esté usando esta situación para presionar a Netflix a mejorar su oferta. Crear competencia para subir el precio es una táctica clásica en negociaciones corporativas, y funciona especialmente bien cuando tienes dos compradores con recursos significativos.
Implicaciones para la industria
Si Netflix se queda con Warner Bros. Pictures y HBO, consolida su posición como gigante del streaming con acceso a una biblioteca legendaria y capacidad de producción de primer nivel.
Si Paramount absorbe todo Warner Bros. Discovery, estaríamos ante un megaconglomerado mediático que competiría directamente con Disney. Un jugador con presencia en streaming (Paramount+), cable tradicional, noticias (CNN), entretenimiento, documentales y prácticamente cualquier nicho imaginable.
Las valoraciones han escalado considerablemente. Hace meses nadie hablaba de cifras superiores a 25 dólares por acción. Ahora estamos en 31 y la carta de Warner sugiere que podría haber más margen. Eso indica que el valor percibido de estos activos es mayor de lo que el mercado pensaba inicialmente.
Los próximos días hasta el 23 de febrero serán cruciales. ¿Conseguirá Paramount presentar una oferta definitiva? ¿Mejorará Netflix su propuesta?
Lo que está claro es que los accionistas de Warner están en una posición favorable. Cuando dos gigantes compiten por comprarte, el precio solo puede subir.
Y para los que seguimos estos movimientos de cerca, es un recordatorio de que en estas operaciones nada está cerrado hasta que se firma el último papel y se transfiere el último dólar. Hasta entonces, cualquier cosa puede pasar.

