• Wonder Man sobrevivió a las huelgas de 2023 que pararon el rodaje a mitad de producción y casi la convierten en otro proyecto cancelado de Marvel Studios.
• El parón forzoso mejoró la serie: esos meses sirvieron para pulir guiones y refinar la visión, algo que se nota en el resultado final y que el MCU necesitaba desesperadamente.
• Marvel Spotlight demuestra que menos puede ser más: personajes reales, actuaciones sólidas y cero multiversos hacen de Wonder Man una bocanada de aire fresco.
Vamos a ser sinceros: el MCU ha tenido días mejores. Entre series de Disney+ que se olvidan a la semana siguiente y películas que parecen hechas en piloto automático, empezaba a preocuparme que Marvel hubiera perdido esa chispa. Pero Wonder Man me ha recordado por qué llevo en esto desde que Tony Stark se puso esa primera armadura cutre en una cueva.
Esta serie estuvo a punto de no existir. Literalmente.
Cuando todo se paró en seco
Las huelgas de guionistas y actores de 2023 fueron necesarias, justas y totalmente comprensibles. Pero dejaron un reguero de producciones en el limbo. Wonder Man llevaba la mitad del rodaje cuando todo se congeló. Y no hablamos de un simple «pausa temporal». Disney podría haberla cancelado, anotado las pérdidas fiscales y seguido adelante. Pasa más de lo que creemos.
Andrew Guest, el showrunner, lo ha confirmado: la serie estuvo en peligro real. Pero aquí es donde entra Brian Winderbaum y su equipo, luchando para que Marvel no abandonara el proyecto. Y lo consiguieron.
El mejor accidente posible
Aquí viene lo bueno. Esos meses de parón forzoso acabaron siendo un regalo. En lugar de lamentarse, Guest y compañía aprovecharon para revisar todo el material rodado, tomar notas y reescribir lo que hiciera falta.
Y se nota. Wonder Man tiene una coherencia que muchas series recientes del MCU han echado en falta. No se siente apresurada ni improvisada. Se siente pensada.
Para los que conocemos a Simon Williams de los cómics, este enfoque tiene sentido. Wonder Man nunca fue el típico superhéroe de acción pura. Siempre fue un personaje más complejo: actor fracasado, Vengador reluctante, alguien atrapado entre la fama y la identidad. Ver que la serie respeta esa esencia en lugar de convertirlo en otro héroe genérico me ha conquistado.
Marvel Spotlight: cuando lo pequeño funciona mejor
Wonder Man forma parte de Marvel Spotlight, esa etiqueta para proyectos más íntimos y arriesgados. Y después de años de multiversos y CGI hasta en la sopa, ver una serie de Marvel que prioriza actuaciones reales es casi revolucionario.
Destin Daniel Cretton (sí, el de Shang-Chi) diseñó la estética pensando en cine indie. Rodaje ágil, libertad para los actores, emociones reales. Yahya Abdul-Mateen II tiene espacio para brillar de verdad, no solo para posar heroicamente.
Hollywood mirándose al ombligo (pero bien hecho)
El riesgo era obvio: una serie sobre un actor intentando triunfar en Hollywood podría haber sido insoportablemente autocomplaciente. Pero el equipo creativo esquivó esa trampa centrándose en temas universales: ambición, fracaso, identidad.
Y luego está Trevor Slattery. Ben Kingsley vuelve como el actor de Iron Man 3, y su presencia no es solo fan service. Es un espejo perfecto: un actor en el ocaso frente a otro en el amanecer. Juntos persiguen papeles en una película de superhéroes. La ironía meta es deliciosa.
Lo que funciona (y lo que no tanto)
Seamos honestos: Wonder Man no es perfecta. El ritmo de algunos episodios centrales se arrastra un poco, y hay momentos donde la serie parece demasiado enamorada de su propia melancolía. Como fan que ha visto Marvel hacer equilibrios imposibles entre acción y emoción, sé que se puede tener ambas sin sacrificar ninguna.
Pero lo que funciona, funciona de verdad. Las actuaciones son sólidas, la dirección tiene personalidad, y por primera vez en mucho tiempo, una serie de Marvel se siente como algo más que contenido de relleno entre películas.
¿Merece la pena?
Wonder Man no va a cambiar el MCU. No va a redefinir el multiverso ni presentar al próximo Thanos. Y precisamente por eso es especial. Es una historia pequeña, bien contada, con corazón.
Después de tanto ruido, tanto espectáculo vacío y tantas series que parecían hechas por obligación contractual, ver algo que se siente genuino es un alivio. Los ocho episodios están en Disney+ desde el 27 de enero.
Yo ya voy por el quinto, y os prometo que merece la pena. Sobre todo si, como yo, lleváis años esperando que Marvel recuerde que los mejores momentos del MCU nunca fueron las batallas más grandes, sino los personajes más humanos.

