- James Gunn ha incluido un edificio de Chocos en las fotos del set de Superman, un detalle que los lectores de DC reconocen como la obsesión culinaria de Martian Manhunter.
- Después de ver a J’onn J’onzz desperdiciado en el DCEU de Snyder, creo que Gunn tiene aquí la oportunidad perfecta de darle al personaje el tratamiento que siempre mereció.
- Con Superman llegando en julio de 2025, este guiño podría ser la primera pieza de un DCU que finalmente aprende de los errores del pasado.
A veces, las mejores pistas sobre el futuro de un universo cinematográfico no están en los tráilers ni en las declaraciones oficiales. Están en los detalles más pequeños que aparecen en las fotos de rodaje.
James Gunn, que ya demostró con Guardianes de la Galaxia que sabe cómo plantar semillas narrativas con paciencia, parece estar jugando exactamente a eso con su Superman. Entre los escombros de Metrópolis y el caos de lo que parece ser una batalla épica, hay un edificio que ha llamado la atención de los fans más atentos: una oficina de Chocos.
Para quien no esté familiarizado con la mitología más profunda de DC, esto puede parecer un simple guiño corporativo. Pero para quienes hemos leído a la Liga de la Justicia durante años, ese nombre resuena como una campana.
Chocos no es solo el equivalente DC de las Oreo: es la debilidad confesa de uno de los héroes más poderosos del universo DC. Y si Gunn está plantando esta semilla ahora, puede que estemos ante la redención de un personaje que merecía mucho más.
El detective marciano y su adicción a las galletas
J’onn J’onzz, también conocido como Martian Manhunter, es uno de esos personajes que todo fan de DC respeta profundamente. Telepático, cambiaformas, con fuerza comparable a la de Superman y una vulnerabilidad al fuego que lo humaniza de forma trágica.
En los cómics, es el corazón moral de la Liga de la Justicia. El que mantiene unido al equipo incluso cuando Batman se pone imposible o Superman duda de sí mismo.
Pero hay algo más que define a J’onn: su amor irracional por las Chocos. No es un detalle menor ni un gag cómico sin más. En las páginas de DC, J’onn puede entrar literalmente en síndrome de abstinencia si no consigue su dosis de galletas.
Hay una historia memorable en la que Booster Gold y Blue Beetle le vacían todas las existencias de Chocos de una ciudad entera. El resultado: J’onn pierde el control y se convierte en una especie de monstruo de rabia pura. Es gracioso, sí, pero también revela algo importante sobre el personaje: su humanidad adoptada, su necesidad de anclarse a algo terrenal.
Que Gunn haya decidido incluir un edificio de Chocos en Superman no es casualidad. Este director no hace nada por accidente. Cada detalle cuenta, cada referencia tiene un propósito.
Una deuda pendiente del DCEU
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Porque Martian Manhunter ya tuvo su oportunidad en el DCEU… y fue un desastre de gestión.
Apareció brevemente en el Snyder Cut de Justice League, revelándose como el General Swanwick en una escena final que, aunque emocionante para los fans, llegó demasiado tarde y sin ningún desarrollo previo. Fue un cameo glorificado, una nota al pie en una película que ya estaba sobrecargada de tramas y personajes.
Y eso duele, porque J’onn merece mucho más. Es un miembro fundador de la Liga en muchas versiones del canon, un personaje con una historia trágica (el último superviviente de Marte, testigo del genocidio de su raza) y un potencial dramático enorme.
Verlo reducido a un par de minutos en pantalla fue una de las muchas frustraciones del DCEU de Snyder. Un universo que, con todas sus virtudes visuales y ambiciones épicas, nunca supo gestionar bien su elenco coral.
Gunn tiene ahora la oportunidad de corregir ese error. Claro, aún está por demostrar si realmente lo hará, pero los indicios son prometedores. Si Martian Manhunter aparece en Superman o en futuras entregas como Man of Tomorrow (prevista para 2027), podría recibir el tratamiento que siempre mereció: un arco completo, una presencia significativa, un papel real en la construcción del nuevo DCU.
¿Qué podemos esperar?
Superman se estrena el 11 de julio de 2025, con un metraje de 130 minutos que promete ser ajustado pero sustancioso. Gunn ha demostrado que sabe equilibrar acción, corazón y humor sin caer en la ironía vacía.
Si decide incluir a J’onn en esta nueva etapa, probablemente lo hará con el respeto y la profundidad que el personaje merece. O al menos eso esperamos.
No sabemos aún si veremos a Martian Manhunter en esta primera película o si Gunn está simplemente plantando semillas para más adelante. Pero el hecho de que los Chocos estén ahí, visibles y reconocibles, es una señal clara.
Gunn conoce los cómics, conoce a los fans y sabe que estos detalles importan. Y eso, después de años de arranques en falso y reinventos apresurados, es exactamente lo que necesitaba DC.
El DCU de James Gunn está construyéndose con paciencia, con capas, con guiños que recompensan la atención y el conocimiento previo. No se trata de borrar lo anterior, sino de aprender de ello y construir algo más sólido.
Si Martian Manhunter finalmente recibe su momento bajo el sol en este nuevo universo, será una victoria no solo para el personaje, sino para todos los que creemos que DC tiene historias increíbles que contar cuando se les da el espacio y el respeto adecuados. Y todo empezó con un edificio de galletas en Metrópolis. A veces, las mejores historias empiezan así: con un detalle pequeño que promete algo grande.

