• Disney está encantada con Avengers: Doomsday, que ejecutivos de otros estudios ya señalan como la película más taquillera de 2026.
• Mientras Marvel recupera el pulso, Star Wars y Avatar enfrentan problemas: el spot de The Mandalorian and Grogu decepcionó y Fire and Ash no llegó a los 2.000 millones necesarios.
• Me preocupa que Marvel ruede sin guion finalizado, pero después de tantos años, confío en que Feige sabe lo que hace.
Llevamos años esperando que Marvel recupere la magia, y parece que Avengers: Doomsday podría ser justo eso. Según informes recientes, los ejecutivos de Disney están «muy satisfechos» con lo rodado hasta ahora de la película que traerá de vuelta a Robert Downey Jr. como Doctor Doom. Y no son solo ellos: fuentes de estudios rivales ya la señalan como el gran éxito de 2026.
Pero mientras Marvel parece encontrar su rumbo tras un par de años irregulares, el resto del imperio Disney no lo tiene tan claro. Star Wars y Avatar, dos de las franquicias más grandes del planeta, están navegando aguas turbulentas. Y cuando tienes tres titanes bajo el mismo techo, mantener el equilibrio es más complicado que coordinar las gemas del infinito.
Empecemos por lo bueno. Según un artículo de Variety sobre Josh D’Amaro, el próximo CEO de Disney que relevará a Bob Iger, los ejecutivos están encantados con el material de Doomsday. Esto es importante porque el MCU ha pasado por un momento complicado. Después de Endgame, la franquicia se expandió tanto que muchos empezamos a sentir fatiga. No todo era necesario, y la calidad se volvió irregular.
Los ejecutivos insisten en que la salud del MCU no depende de una sola película, y tienen razón. El universo Marvel ha demostrado ser resiliente. Pero un éxito rotundo de Doomsday vendría de perlas cuando las películas de superhéroes ya no son garantía automática de taquilla.
Ahora bien, hay algo que me genera inquietud. Según confirmó Kevin Feige, Doomsday se rodó con escenas que aún no tenían guion finalizado. Esto no es nuevo para Marvel, lo han hecho antes, pero siempre me pone nerviosa. Rodar sin saber exactamente hacia dónde vas puede ser arriesgado.
Dicho esto, Feige se ha ganado mi confianza durante más de una década. Si alguien sabe cómo hacer que esto funcione, es él. Y el hecho de que los ejecutivos estén contentos sugiere que, una vez más, las piezas han encajado.
Mientras tanto, en una galaxia muy, muy lejana… las cosas no pintan tan bien. El spot de The Mandalorian and Grogu que se emitió durante la Super Bowl no tuvo el impacto esperado. Y esto preocupa porque Mando y Grogu son probablemente los personajes más queridos de Star Wars en la era Disney.
La franquicia galáctica lleva años buscando su identidad en el cine tras el final divisivo de la trilogía secuela. Proyectos se cancelan, otros se retrasan indefinidamente, y la sensación general es de falta de dirección. Lucasfilm parece más cómoda en series, donde ha tenido éxitos como Andor o The Mandalorian, pero el salto al cine sigue siendo complicado.
Sin embargo, hay esperanza: Star Wars: Starfighter. Dirigida por Shawn Levy y protagonizada por Ryan Gosling, fuentes cercanas sugieren que podría recuperar ese espíritu divertido y aventurero de la saga original. Levy demostró con Deadpool & Wolverine que sabe manejar franquicias establecidas con frescura, y Gosling tiene el carisma necesario.
Y luego está Avatar. James Cameron es un visionario, nadie lo duda. Pero incluso los visionarios tienen que lidiar con realidades económicas. Avatar: Fire and Ash recaudó más de 1.400 millones de dólares, una cifra que para cualquier otra película sería un éxito apabullante.
Pero para Avatar, con presupuestos estratosféricos y planes que incluyen varias secuelas más, quedarse por debajo de los 2.000 millones es problemático. Incluso ganando 1.000 millones de beneficio, podrías acabar perdiendo cientos de millones cuando tienes comprometidos proyectos tan ambiciosos.
Cameron ha invertido años construyendo Pandora como un universo cinematográfico duradero, pero la economía del cine ha cambiado. Las audiencias son más selectivas, la competencia es feroz, y los costes siguen subiendo. Avatar necesita ser un fenómeno cada vez, y mantener ese nivel es insostenible.
Al final, estamos viendo a Disney en un momento de transición crucial. Con D’Amaro preparándose para tomar las riendas, el estudio necesita que sus grandes franquicias funcionen. Doomsday parece estar en buen camino, y eso me emociona genuinamente. Después de años siguiendo el MCU desde Iron Man, quiero que vuelva a sorprenderme como antes.
Pero Disney no puede depender solo de Marvel. Star Wars necesita encontrar su voz cinematográfica, y Avatar debe demostrar que puede seguir siendo relevante sin requerir números imposibles. Ver a RDJ pasar de héroe a villano no es solo un truco de casting: si algo he aprendido siguiendo el MCU todos estos años es que nunca hay que subestimar el poder de una buena historia bien contada.

