• Chris Hemsworth confirma que Thor en Avengers: Doomsday será un personaje cansado, veterano y marcado por siglos de batallas, alejándose del tono más ligero de Love and Thunder.
• El actor revela que su experiencia en el MCU le ha dado más confianza para tener voz propia en cómo se construye el personaje, especialmente rodeado de héroes más novatos.
• Este cambio marca una nueva era para el Dios del Trueno que promete explorar la fatiga emocional de ser prácticamente inmortal en un universo que no para de exigirte sacrificios.
Después de más de una década dándole vida a Thor, Chris Hemsworth sabe mejor que nadie lo que es llevar un martillo (o un hacha) sobre los hombros. Y no me refiero solo al peso literal de Mjolnir, sino a la responsabilidad de mantener vivo a uno de los personajes más icónicos del MCU a través de diferentes directores, tonos narrativos y, seamos sinceros, algunas decisiones creativas bastante cuestionables.
Pero ahora, con Avengers: Doomsday en el horizonte, parece que Thor está entrando en su fase más madura y compleja hasta la fecha.
Lo que Hemsworth acaba de revelar sobre su personaje en la próxima película de los Russo (los directores que nos dieron Infinity War y Endgame) no es poca cosa. Estamos hablando de un Thor que ya no es el príncipe arrogante de Asgard ni el bromista cósmico que conocimos en Ragnarok. Este es un Thor que ha vivido 2.000 años, que ha perdido demasiado y que, francamente, está agotado.
La evolución de un dios: de Branagh a los Russo
Cuando Thor debutó en 2011 bajo la dirección de Kenneth Branagh, teníamos un personaje shakespeariano, noble y algo rígido. Funcionaba, pero el MCU aún estaba encontrando su voz.
El punto de inflexión llegó con Taika Waititi y Thor: Ragnarok. De repente, Thor era divertido, impredecible y genuinamente entretenido. Waititi entendió que el humor no tenía por qué restar épica, y nos dio una de las mejores películas de la tercera fase del MCU.
Love and Thunder intentó replicar esa fórmula, pero muchos sentimos que se fue demasiado hacia la comedia, perdiendo parte del peso emocional que hace grande a Thor. El equilibrio entre humor y drama se rompió, y el personaje quedó algo desdibujado.
Un veterano entre novatos
Lo más interesante de las declaraciones de Hemsworth es cómo su propia experiencia en el MCU ha influido en su aproximación al personaje. Estar en el set de Doomsday rodeado de actores que están viviendo su primera película de los Vengadores le hizo darse cuenta de algo importante: él tiene autoridad aquí.
Y no me refiero solo a Chris Hemsworth como actor veterano, sino a Thor como personaje dentro del universo. Mientras otros héroes están experimentando su primer evento a nivel cósmico, Thor ya ha estado ahí, lo ha hecho todo y tiene las cicatrices para probarlo.
Esa perspectiva le ha dado a Hemsworth la confianza para tener una voz más fuerte en cómo se retrata a su personaje, algo que no siempre tuvo en películas anteriores donde algunos directores simplemente no sabían qué hacer con un dios nórdico en un universo de superhéroes modernos.
El peso de los siglos
La descripción que hace Hemsworth de este nuevo Thor es fascinante: un personaje que lleva el peso de 2.000 años de existencia, con todo el agotamiento y la fatiga emocional que eso conlleva. No es solo que esté cansado físicamente; es que ha visto demasiado, ha perdido demasiado y ha luchado demasiadas batallas.
Como alguien que ha seguido el arco de Thor desde el principio, esta dirección tiene mucho sentido. Hemos visto a Thor perder a su madre, a su padre, a su hermano (varias veces), su planeta natal, su ojo, su martillo… La lista es interminable. Tiene sentido que todo eso pase factura.
Los hermanos Russo, junto con los guionistas Stephen McFeely y Michael Waldron, están apostando por un Thor más contenido, más guardado emocionalmente, más marcado por la batalla. Es un giro de 180 grados respecto al tono de Love and Thunder.
Ahora bien, también hay que tener cuidado. Un Thor demasiado serio podría perder el carisma que Hemsworth ha construido durante años. El reto será encontrar ese equilibrio entre la gravedad emocional y la chispa que hace al personaje único.
¿Qué significa esto para el MCU?
Tener a Thor como una figura veterana en Doomsday abre posibilidades narrativas muy interesantes. En los cómics, Thor siempre ha sido uno de esos personajes que aporta perspectiva cósmica y temporal a los Vengadores. Cuando llevas milenios vivo, tu forma de ver las crisis es diferente.
La idea de que Thor pueda servir como mentor o punto de referencia para los héroes más jóvenes añade capas emocionales que el MCU necesita. No en plan «viejo cascarrabias», sino como alguien que genuinamente entiende lo que está en juego porque lo ha vivido una y otra vez.
Con Avengers: Doomsday programada para el 18 de diciembre de 2025 y Secret Wars para el 17 de diciembre de 2027, estamos ante lo que promete ser el cierre de una era y el comienzo de otra.
Tener a Thor como ese puente entre generaciones, como ese guerrero cansado pero inquebrantable, es una decisión narrativa que tiene mucho potencial. Hemsworth ha crecido con el personaje, y ahora el personaje está creciendo con él.
Después de tantos años siguiendo el MCU, de celebrar sus aciertos y criticar sus errores, es emocionante ver que todavía pueden sorprendernos con giros de personaje que tienen sentido. Este Thor veterano, marcado por el tiempo y la batalla, puede ser exactamente lo que necesitamos para recordarnos por qué nos enamoramos de estos personajes en primer lugar.
Y si alguien puede hacerle justicia, ese es Chris Hemsworth, que finalmente tiene la confianza y la voz para dar forma al legado de su dios del trueno.

