Disclosure Day: Spielberg continúa la conversación de Encuentros en la tercera fase

Steven Spielberg dirige Disclosure Day, una película que responde a las preguntas abiertas en Encuentros en la tercera fase. Con Emily Blunt, Josh O’Connor y Colin Firth, explora quién decide qué verdades puede soportar la humanidad.

✍🏻 Por Alex Reyna

abril 10, 2026

• Spielberg regresa a la ciencia ficción con Disclosure Day, una película que responde directamente a preguntas planteadas en Encuentros en la tercera fase hace casi cincuenta años.

• Me fascina que no vuelva para repetirse, sino para preguntarse qué ocurre cuando el contacto extraterrestre deja de ser maravilla y se convierte en secreto de Estado.

• El reparto incluye a Emily Blunt, Josh O’Connor y Colin Firth en una historia que plantea quién decide qué verdades puede soportar la humanidad.


Hay películas que no terminan cuando acaban los créditos. Que dejan preguntas flotando en el aire durante décadas, esperando el momento adecuado para ser respondidas.

Encuentros en la tercera fase fue una de esas obras que nos hizo mirar al cielo de otra manera. Ahora, casi medio siglo después, Spielberg vuelve a ese territorio con Disclosure Day, y no lo hace para repetirse, sino para completar una conversación que dejó abierta en 1977.

Lo fascinante no es solo que regrese a la ciencia ficción, sino que lo haga desde un ángulo completamente distinto. Si Encuentros era sobre el asombro y la esperanza, Disclosure Day parece preguntarse qué ocurre cuando ese contacto se convierte en secreto de Estado.

Es el tipo de evolución temática que solo puede hacer alguien que ha vivido suficiente para ver cómo cambia el mundo.

El misterio de Margaret Fairchild

Emily Blunt interpreta a Margaret Fairchild, una periodista reconvertida en presentadora del tiempo que, durante una emisión en directo, comienza a producir extraños sonidos de chasquidos inhumanos.

Blunt describe a su personaje como alguien que siempre se ha sentido desplazada, con «dedos inquietos» y una sensación permanente de no pertenecer.

Es un punto de partida inquietante. No estamos ante una protagonista que busca activamente lo extraordinario, sino ante alguien a quien lo extraordinario encuentra. Me recuerda a esos momentos de Arrival donde el lenguaje alienígena se apodera de Louise Banks, transformándola en algo más que humana.

La elección de hacer que sea una presentadora del tiempo —alguien cuyo trabajo es predecir lo predecible— añade una capa de ironía. Pasó de investigar verdades incómodas a hablar de frentes cálidos y probabilidades de lluvia.

Pero la verdad, parece decirnos Spielberg, siempre encuentra la manera de salir a la superficie.

Daniel Kellner y el precio de saber

Josh O’Connor da vida a Daniel Kellner, un experto en ciberseguridad que descubre información gubernamental altamente clasificada. O’Connor lo describe como un «héroe inesperado», alguien reflexivo pero que alberga algo inexplicable bajo la superficie.

Daniel representa ese arquetipo moderno del buscador de verdades en la era digital. No es un astronauta ni un científico visionario, sino alguien que trabaja entre códigos y cortafuegos.

Su búsqueda de la verdad pone en peligro a quienes más quiere, incluida su novia Jane Blakenship, interpretada por Eve Hewson.

Aquí es donde la película parece plantear una de sus preguntas centrales: ¿cuánto estamos dispuestos a sacrificar por conocer? Daniel no ve el futuro, pero descubre el pasado oculto, y ese conocimiento tiene consecuencias devastadoras.

La tensión entre verdad y protección

Colin Firth interpreta a Noah Scanlon, líder de Wardex, una organización diseñada para controlar información al más alto nivel.

Pero Firth no lo presenta como un villano simple, sino como alguien motivado por la responsabilidad. Su pregunta es legítima: «¿Quién decide qué puede soportar el mundo?»

Es el dilema clásico del guardián benevolente. ¿Es la ignorancia una forma de protección? ¿O es la verdad un derecho inalienable, independientemente de sus consecuencias?

Frente a él está Hugo Wakefield, interpretado por Colman Domingo, quien representa la postura opuesta: la verdad debe revelarse sin importar las consecuencias. Domingo ve a su personaje como la encarnación del optimismo de Spielberg y su fe en lo desconocido.

El legado de Encuentros en la tercera fase

Emily Blunt ha confirmado que Disclosure Day responde directamente a preguntas planteadas en Encuentros en la tercera fase. No es una secuela en el sentido tradicional, sino una continuación espiritual que explora qué pasó después de ese contacto inicial.

Lo brillante de este enfoque es que no invalida la maravilla del original. Encuentros terminaba con Roy Neary subiendo a la nave, eligiendo lo desconocido sobre lo familiar. Era puro asombro.

Pero ¿qué ocurrió en la Tierra después? ¿Cómo gestionaron los gobiernos esa información? ¿Qué secretos se guardaron?

Spielberg mantiene el misterio tanto dentro como fuera de la narrativa. Los detalles de producción permanecen confidenciales, creando una sensación de secretismo que refleja el tema de la película.

Es meta-narrativa en su mejor forma: una película sobre secretos que es, en sí misma, un secreto.


Hay algo profundamente apropiado en que Spielberg vuelva a este territorio ahora, en una era donde la verdad se ha convertido en mercancía, donde los secretos gubernamentales se filtran constantemente.

La pregunta de «qué podemos soportar saber» es más relevante que nunca.

La ciencia ficción siempre ha sido el espejo donde miramos nuestros miedos presentes disfrazados de futuros posibles. Si Spielberg consigue lo que sugiere el reparto, no estaremos ante una simple película de alienígenas, sino ante una reflexión sobre quién controla la narrativa de nuestra realidad.

Y esa, quizá, sea la pregunta más alienígena de todas: ¿cuánto de lo que creemos saber es realmente cierto?


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

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