• Vanessa Fisk sufre un ataque brutal de Bullseye en el episodio 4 de Daredevil: Born Again, quedando su destino completamente en el aire.
• La muerte de Vanessa en los cómics ya tiene precedentes, lo que podría dar pistas sobre su futuro en el MCU.
• Personalmente, creo que Marvel está jugando con fuego aquí: matar a Vanessa sería devastador pero narrativamente brillante, aunque parte de mí espera que sobreviva porque Ayelet Zurer es demasiado buena en el papel.
Vale, llevo años viendo cómo Marvel Studios juega con nuestras emociones, pero lo que acaba de pasar en Daredevil: Born Again ha sido brutal incluso para sus estándares. El episodio 4 termina con una de esas escenas que te dejan clavado en el sofá, preguntándote si realmente acaban de hacer lo que crees que han hecho.
Y sí, estamos hablando de Vanessa Fisk, el ancla emocional de Wilson Fisk, tirada en un charco de sangre después de que Bullseye haya demostrado una vez más por qué es uno de los villanos más aterradores del universo Marvel.
Lo que hace que este momento sea tan impactante no es solo la violencia del ataque, sino las implicaciones narrativas que tiene. Vanessa no es un personaje secundario cualquiera: es literalmente la única razón por la que Kingpin mantiene algo parecido a la cordura. Sin ella, ¿qué le queda? Y ahí está la genialidad (y el terror) de este cliffhanger.
El momento que nos ha dejado sin respiración
La escena ocurre durante un combate de boxeo benéfico en el gimnasio Fogwell, un lugar con mucho peso emocional en la mitología de Daredevil. Bullseye irrumpe en el evento y ataca directamente al alcalde Wilson Fisk.
En el caos resultante, lanza un pisapapeles de cristal que Fisk destroza con su cinturón de campeón. Pero aquí viene el giro: Bullseye había anticipado exactamente esa reacción.
Un fragmento del cristal roto se clava en la cabeza de Vanessa, que colapsa inmediatamente. El plano final del episodio nos muestra que todavía parpadea y respira, pero su estado es crítico. Es el tipo de cliffhanger que te hace contar los días hasta el próximo episodio, y Marvel lo sabe perfectamente.
¿Sobrevivirá Vanessa?
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. En televisión y cine, los traumatismos craneoencefálicos suelen ser sentencias de muerte, pero también sabemos que en el MCU las reglas narrativas a menudo superan al realismo médico.
Si Vanessa sobrevive, lo más probable es que veamos consecuencias graves: pérdida de memoria, cambios de personalidad, o algo que altere fundamentalmente su relación con Wilson.
Desde un punto de vista narrativo, Vanessa es demasiado importante como para matarla a la ligera. Ha sido el pilar emocional de Fisk desde la serie original de Netflix, la única persona capaz de suavizar sus impulsos más oscuros.
Pero precisamente por eso, su muerte tendría un impacto devastador que Marvel Studios podría estar preparado para explorar. Es una apuesta arriesgada, pero narrativamente potente.
Lo que nos dicen los cómics
Para los que seguimos los cómics originales, la muerte de Vanessa no es territorio desconocido. En las páginas de Marvel, Vanessa lleva muerta bastante tiempo, aunque su historia es increíblemente complicada y oscura.
Murió originalmente de una enfermedad terminal, pero la cosa no acabó ahí. La Mano la resucitó para que matara a Kingpin, pero cuando Fisk se dio cuenta de que ya no era la mujer que amaba, fue él mismo quien la mató. Es retorcido, trágico y muy Marvel.
También tenemos el precedente de Spider-Man: Un nuevo universo, donde Vanessa murió en un accidente junto a su hijo. Hay un patrón aquí, y no es precisamente esperanzador para los fans que queremos verla sobrevivir.
Las consecuencias de perder a Vanessa
Si Vanessa muere, las repercusiones para Wilson Fisk serían catastróficas. Hemos visto una y otra vez cómo ella es la única capaz de contener sus instintos más violentos y destructivos.
Sin Vanessa, Fisk no tendría ninguna razón para mantener la compostura o la sutileza. Se convertiría en algo mucho más peligroso y agresivo, sin nada que perder.
Esto elevaría las apuestas no solo en Daredevil: Born Again, sino potencialmente en futuros proyectos del MCU. Un Kingpin completamente desatado es aterrador, y considerando que ya le hemos visto en Hawkeye y que se rumorea su aparición en otros proyectos, las implicaciones son enormes.
Por otro lado, si Vanessa sobrevive pero cambiada —con amnesia o una personalidad alterada— las consecuencias emocionales para Fisk podrían ser igual de dramáticas. Tener a la persona que amas físicamente presente pero mentalmente ausente es su propio tipo de infierno.
Lo que está claro es que Marvel no está jugando. Este giro argumental tiene el potencial de redefinir completamente el personaje de Kingpin y su papel en el MCU más amplio.
Así que aquí estamos, esperando el próximo episodio con una mezcla de emoción y pavor. Parte de mí quiere que Vanessa sobreviva porque Ayelet Zurer ha hecho un trabajo excepcional dándole vida al personaje, y porque la dinámica entre ella y Fisk es una de las relaciones más complejas y fascinantes del MCU.
Pero la otra parte, la que ama las historias valientes y las consecuencias reales, reconoce que su muerte podría ser el catalizador para algunas de las mejores historias de Kingpin que jamás hayamos visto en pantalla. Los nuevos episodios de Daredevil: Born Again se estrenan los martes por la noche en Disney+, y os aseguro que no voy a perderme ni uno.

