Sony se forra mientras el cine pincha: así lo ha conseguido

Sony dispara beneficios aunque su división de cine cae. El dinero viene de música, PlayStation y sensores. Hollywood debería tomar nota… y preocuparse.

✍🏻 Por Lucas Ferrer

febrero 6, 2026

• Sony Group cierra un trimestre brillante con beneficios operativos un 22% superiores, aunque su división de cine retrocede un 11% por comparaciones desfavorables con el año anterior.

• La música y los sensores de imagen salvan los muebles mientras PlayStation demuestra que vender menos puede ser más rentable si sabes gestionar bien tu ecosistema digital.

• Un cambio de guardia en la cúpula: Yoshida pasa el testigo a Totoki en un momento donde Sony necesita navegar entre aranceles estadounidenses y un mercado del entretenimiento cada vez más complejo.


Cuando los números bailan al son de múltiples melodías, interpretar la partitura completa se vuelve un arte. Sony acaba de presentar sus resultados del tercer trimestre fiscal de 2025, y la historia que cuentan estas cifras es fascinante: un gigante del entretenimiento que crece con fuerza en su conjunto, pero donde cada división cuenta su propia película.

Mientras la compañía celebra un incremento del 22% en beneficios operativos, su brazo cinematográfico tropieza con la realidad de no tener un Venom bajo la manga cada trimestre.

Lo interesante no está solo en los números brutos, sino en lo que revelan sobre el ecosistema Sony: una empresa que ha aprendido a diversificar sus apuestas como nadie. El cine pincha, pero la música vuela, los sensores de imagen se disparan y PlayStation demuestra que en 2025 lo importante no es vender más consolas, sino mantener enganchados a tus usuarios.


El panorama general: Sony sube nota pese a todo

Empecemos por lo macro. Sony Group facturó 24.100 millones de dólares en este trimestre, apenas un 1% más que el año anterior. Nada espectacular, ¿verdad?

Pero aquí viene lo jugoso: el beneficio operativo se disparó un 22% hasta los 3.300 millones de dólares. Traducción: Sony está ganando más con prácticamente los mismos ingresos. Eso se llama eficiencia, y en tiempos de incertidumbre económica, es oro puro.

Tan contentos están que han elevado sus previsiones para el año fiscal completo. Ahora esperan un beneficio operativo un 8% superior al proyectado anteriormente. Todo esto mientras mantienen en sus cálculos unas pérdidas estimadas por los aranceles estadounidenses. Sí, esos aranceles que tanto ruido están haciendo últimamente.

Sony Pictures: cuando no tienes un Venom en el bolsillo

Ahora viene la parte que más nos interesa: el cine. Sony Pictures Entertainment vio caer sus ingresos un 11% hasta los 2.320 millones de dólares, con un beneficio operativo que retrocedió un 9% hasta los 197 millones.

¿La razón? Pues muy sencilla: el año anterior tuvieron Venom: El último baile arrasando en taquilla, más los ingresos por licencias de otros estrenos teatrales importantes.

Este es el eterno problema de los estudios de Hollywood: la irregularidad. Un trimestre eres el rey de la fiesta porque tienes un blockbuster que funciona, y al siguiente te pegas el batacazo porque tu calendario de estrenos no da para tanto.

Sony no ha tenido en este periodo un taquillazo equivalente, y se nota. Es la montaña rusa de siempre en este negocio, donde dependes de que tus apuestas millonarias conecten con el público en el momento justo.

La música sigue siendo el negocio más estable (y rentable)

Mientras el cine sufre, la división musical de Sony brilla con luz propia. Los ingresos crecieron un 13% hasta los 3.500 millones de dólares, y el beneficio operativo subió un 9% hasta los 690 millones.

Aquí el streaming sigue siendo el motor: la música grabada creció un 5% y la editorial musical un 13%.

La música es ese negocio maravilloso que no depende de un solo estreno bombazo. Es recurrente, predecible y cada vez más digital. Mientras el cine se juega todo a una carta cada fin de semana, la música genera ingresos constantes mes tras mes gracias a Spotify, Apple Music y compañía.

Para Sony, esta división es su gallina de los huevos de oro, y los números lo demuestran trimestre tras trimestre.

PlayStation: menos ventas, más beneficios (la paradoja del ecosistema)

La división de juegos es otro caso fascinante. Los ingresos cayeron un 4% hasta 10.500 millones de dólares, pero el beneficio operativo se disparó un 19% hasta los 910 millones.

¿Cómo es posible ganar más vendiendo menos? Pues porque el negocio ya no va de vender cajas de plástico, sino de mantener a la gente enganchada a tu ecosistema.

Sony lo explica claramente: tipos de cambio favorables, más ventas de servicios de red y mayores ventas de juegos propios. Ah, y un dato que me encanta: alcanzaron un récord de 132 millones de cuentas activas mensuales en diciembre de 2025, con más horas totales de juego que el año anterior.

Esto es la nueva economía del entretenimiento: no importa tanto cuántas consolas vendas, sino cuánta gente está metida en tu plataforma gastando dinero en suscripciones, contenido digital y microtransacciones.

Los sensores de imagen: el héroe inesperado

Si hay un ganador absoluto en estos resultados, es la división de soluciones de imagen y sensores. Las ventas se dispararon un 21% hasta los 3.900 millones de dólares, y el beneficio operativo creció un 35% hasta los 857 millones.

El motivo: mayor demanda de sensores de imagen para productos móviles.

Básicamente, Sony fabrica los sensores que llevan la mayoría de smartphones de gama alta, incluidos los iPhone. Es un negocio B2B que no tiene glamour ni alfombras rojas, pero que genera márgenes brutales y crece de forma sostenida.

Mientras todos miramos las películas y los videojuegos, los sensores de imagen están ahí, silenciosamente, siendo la división más rentable del grupo.

Cambio de guardia en la cúpula

Y como guinda del pastel, Sony anunció que su CEO Kenichiro Yoshida se retirará el 1 de abril de 2026 para convertirse en presidente ejecutivo, mientras que el actual presidente Hiroki Totoki asumirá el cargo de CEO.

Un relevo generacional en un momento crucial, con la compañía navegando entre aranceles, transformación digital y un mercado del entretenimiento en plena revolución.


Los números de Sony cuentan una historia que va más allá de un trimestre bueno o malo: hablan de una empresa que ha entendido que el futuro del entretenimiento no está en apostar todo a una sola carta.

El cine puede flaquear un trimestre, pero la música, los sensores y los servicios digitales compensan. Es diversificación en estado puro, y funciona.

En todos los años que llevo analizando estas cifras, lo que más me fascina es ver cómo el modelo de negocio está cambiando radicalmente. Ya no se trata solo de vender productos, sino de construir ecosistemas donde la gente viva, juegue y consuma contenido de forma recurrente.

Sony lo está consiguiendo en música y gaming, mientras busca la fórmula en cine. Los próximos trimestres dirán si Totoki puede mantener este equilibrio o si alguna de las piezas del puzle empieza a fallar.


Apasionado por los números que cuentan historias, llevo más de 12 años desentrañando qué hay detrás del éxito (o fracaso) en taquilla. Para mí, cada cifra es un reflejo del público y la industria, y me encanta traducir esos datos en análisis claros y sorprendentes.

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