• Taika Waititi defiende su transformación cómica de Thor como algo necesario para salvar al personaje, aunque Love and Thunder demostró que se puede ir demasiado lejos.
• Los hermanos Russo dirigirán a Thor en Avengers: Doomsday, y tienen la oportunidad de encontrar el equilibrio perfecto entre humor y profundidad emocional.
• Como fan que ha seguido a Thor desde los cómics, creo que Ragnarok fue un acierto necesario, pero necesitamos recuperar la gravedad que hizo brillar al personaje en Infinity War.
El Thor de Taika Waititi es probablemente uno de los temas más divisivos del fandom de Marvel. Y lo entiendo perfectamente, porque yo misma he pasado de aplaudir Ragnarok de pie a salir del cine tras Love and Thunder preguntándome qué acababa de ver.
Ahora, con los Russo preparándose para dirigir al Dios del Trueno en Avengers: Doomsday, Waititi ha salido a defender su legado. Y sus palabras merecen una conversación honesta.
La reinvención que Thor necesitaba
Seamos sinceros: antes de Ragnarok, Thor estaba en problemas. Las dos primeras películas tenían momentos brillantes, pero ese tono shakespeariano tan solemne no terminaba de conectar. Cuando Waititi llegó en 2017 con su humor irreverente y dejó que Chris Hemsworth desplegara su talento cómico, todo cambió.
Ragnarok fue un reseteo perfecto. Thor pasó de ser el hermano serio a alguien con quien realmente querías pasar tiempo. La química con Hulk, el diseño visual ochentero, esa energía desenfadada… funcionó a la perfección.
Y lo mejor: ese tono se mantuvo brillantemente en Infinity War y Endgame. Los Russo supieron coger lo que Waititi había creado y equilibrarlo con momentos de verdadero peso emocional. Thor podía hacer reír y romperte el corazón en la misma escena.
Cuando el chiste se convierte en muleta
Pero entonces llegó Love and Thunder.
No voy a endulzarlo: me decepcionó profundamente. No porque no tuviera cosas buenas, sino porque sentí que Waititi usó el humor para esquivar cualquier momento que pidiera profundidad real. La batalla de Jane contra el cáncer, el dolor de Gorr, el propio viaje de Thor… todo quedaba interrumpido por otro chiste.
Como alguien que conoció a estos personajes en los cómics mucho antes del MCU, sé que Thor puede ser divertido sin sacrificar su esencia. Jason Aaron lo demostró en su run de Thor: God of Thunder, donde Gorr era aterrador y el tono podía ser ligero sin perder gravedad. Love and Thunder olvidó esa lección.
«Por el bien mayor»
Ahora Waititi defiende su trabajo diciendo que todo lo que hizo con Thor fue «por el bien mayor de la franquicia». Y aquí tengo que reconocer algo: en parte tiene razón.
Sin Ragnarok, probablemente no habríamos tenido al Thor de Infinity War, ese personaje que equilibraba perfectamente comedia y tragedia. Waititi abrió una puerta importante.
El problema no fue el cambio. Fue llevarlo demasiado lejos en Love and Thunder. Hay una línea entre evolucionar un personaje y convertirlo en parodia.
El regreso de los Russo
Lo interesante es que Waititi parece genuinamente cómodo pasando el testigo. Ha expresado su entusiasmo por ver qué harán los Russo con Thor en Doomsday, incluso revelando que recientemente volvió a ver Infinity War y Endgame y las elogió sin reservas.
Como fan del MCU desde que vi Iron Man en el cine en 2008, esto me emociona muchísimo. Los Russo entienden cómo manejar elencos enormes sin perder el corazón emocional de cada personaje. Ya demostraron que saben qué hacer con Thor.
No se trata de borrar lo que Waititi aportó. Se trata de construir sobre ello con más equilibrio. Thor puede ser divertido sin ser un payaso. Puede tener momentos ligeros sin que todo sea una broma.
Lo que viene después
El legado de Waititi en el MCU es complejo, como debe ser. Ragnarok salvó a Thor de la irrelevancia. Love and Thunder mostró los límites de un tono llevado al extremo.
¿Fue todo «por el bien mayor»? En parte sí. Pero no todo el camino fue acertado.
Lo importante es que Thor sigue vivo, sigue evolucionando, y está en manos de directores que entienden su potencial completo. Los Russo tienen la oportunidad de darnos un Thor que sea divertido, poderoso, vulnerable y épico a la vez.
Como fan que ha visto a este personaje evolucionar durante décadas, estoy lista para ver qué viene. Pero también espero que hayamos aprendido la lección: el humor es una herramienta poderosa, pero no puede ser lo único. Que suene el Immigrant Song una vez más, pero esta vez con algo real detrás.

