• Un juez de Delaware rechaza la petición de Paramount de acelerar el juicio contra Warner Bros. Discovery, al considerar que no hay daño irreparable que justifique la urgencia.
• La batalla corporativa entre Paramount (ofreciendo 30 dólares por acción) y Netflix (con su acuerdo de 27,75 dólares) por hacerse con WBD se complica judicialmente, aunque el verdadero campo de batalla será el voto de los accionistas.
• Esta decisión judicial demuestra que no basta con gritar «urgencia» en los tribunales: hay que demostrar con números y argumentos sólidos por qué el tiempo apremia realmente.
A veces, las batallas más interesantes de Hollywood no se libran en las salas de cine, sino en los tribunales de Delaware. Y cuando hablamos de cifras que superan los miles de millones de dólares, cada movimiento judicial puede cambiar el destino de imperios mediáticos enteros.
Lo que estamos presenciando es una partida de ajedrez corporativo donde Paramount Skydance intenta forzar la mano a Warner Bros. Discovery, y un juez acaba de decirles que se calmen un poco. Como cuando dos niños se pelean por el mismo juguete y llega el adulto a poner orden.
La historia mezcla todo lo que me apasiona: números que no cuadran, estrategias empresariales agresivas y accionistas atrapados en medio de una guerra de ofertas. Vamos a desentrañar qué significa todo esto y, sobre todo, qué nos dicen las cifras sobre quién lleva las de ganar.
El pasado 15 de enero, la jueza Morgan T. Zurn del Tribunal de Cancillería de Delaware rechazó la moción de Paramount Skydance para acelerar su demanda contra Warner Bros. Discovery. Paramount quería forzar a WBD a revelar urgentemente los detalles financieros de su acuerdo con Netflix. Su argumento era simple: «el tiempo es esencial».
¿Por qué tanta prisa? Paramount está lanzando una OPA hostil sobre WBD ofreciendo 30 dólares por acción en efectivo, frente a los 27,75 dólares por acción del acuerdo que WBD tiene con Netflix. Sobre el papel, la diferencia parece obvia: 2,25 dólares más por acción. Pero aquí es donde los números empiezan a contar una historia más compleja.
La jueza Zurn no se dejó impresionar por la urgencia declarada de Paramount. Su razonamiento fue contundente: Paramount no demostró que sufriría un «daño irreparable» por la supuesta falta de transparencia de WBD.
Y aquí viene el detalle técnico crucial: como accionista, Paramount no puede ser directamente perjudicada por la falta de información de WBD, ya que no es Paramount quien debe tomar una decisión independiente sobre su propia oferta pública. Los que necesitan información son los accionistas de WBD para decidir si aceptan la oferta de Paramount o se quedan con el acuerdo de Netflix.
Warner Bros. Discovery no perdió tiempo en celebrar la victoria judicial. Calificaron la demanda de Paramount como «poco seria» y afirmaron que la jueza «vio a través de ella». Su consejo de administración, recordaron, concluyó unánimemente que la oferta de Paramount no era superior al acuerdo con Netflix.
Incluso fueron más allá, describiendo la moción de urgencia de Paramount como «un ejercicio de teatro de urgencia: hacer sonar una alarma de incendios en ausencia de llamas o incluso humo». Vamos, que básicamente les acusaron de montar un drama innecesario.
Paramount, por su parte, contraatacó argumentando que la decisión se basó en cuestiones de legitimación procesal y no abordó el fondo de sus reclamaciones. Insisten en que los accionistas de WBD necesitan información sobre cómo el consejo evaluó el valor residual de Discovery Global.
Y aquí es donde los números se ponen realmente interesantes. Según el análisis de Paramount, el valor total del acuerdo con Netflix es en realidad de 27,42 dólares por acción cuando se tiene en cuenta la caída del precio de las acciones de Netflix. Además, Paramount valora Discovery Global en cero bajo ese acuerdo, aunque reconoce un valor teórico de fusiones y adquisiciones de 50 céntimos por acción.
La oferta pública de Paramount expira actualmente el 21 de enero de 2026, apenas unos días después de la decisión judicial. La compañía ha indicado que no puede extenderse indefinidamente, aunque WBD desestimó esta urgencia como «teatro», señalando que Paramount estableció su propia fecha de vencimiento y tiene la capacidad de extenderla unilateralmente.
Más allá del frente judicial, Paramount ha anunciado planes para lanzar una batalla por poderes nominando una lista de directores para la junta de accionistas de WBD en 2026 que estarían dispuestos a considerar su oferta. También planean proponer cambios en los estatutos que requieran la aprobación de los accionistas para la escisión de Discovery Global.
Esta escisión está programada para el tercer trimestre de 2026 e incluirá activos como CNN, TBS, HGTV, Food Network y Discovery+. Mientras tanto, Netflix supuestamente está preparando una oferta revisada totalmente en efectivo para comprar los activos de WBD, que se completaría después de la escisión de Discovery Global.
Lo que esta batalla judicial nos enseña es que en el mundo de las fusiones y adquisiciones hostiles, no basta con tener una oferta superior sobre el papel. Hay que demostrar urgencia real, daño tangible y, sobre todo, tener la legitimación procesal adecuada para forzar la mano del rival.
Paramount ha perdido esta ronda, pero la guerra está lejos de terminar. La verdadera batalla se librará en la junta de accionistas y en el mercado de opinión pública corporativa.
Para los accionistas de WBD, atrapados entre dos ofertas y una escisión inminente, los próximos meses serán decisivos. ¿Vale WBD 27,42 dólares con Netflix o 30 dólares con Paramount? ¿Qué valor tiene realmente Discovery Global?
Estas son las preguntas que los números deberán responder. Y como siempre digo, cuando las cifras empiezan a bailar, es cuando las historias se vuelven realmente fascinantes. Estaremos atentos, porque esto apenas acaba de empezar.

