Falleció la actriz que interpretaba a la abuela de Ned en Spider-Man — tenía 82 años

Mary Rivera, la actriz que dio vida a la abuela de Ned en No Way Home, falleció el 15 de abril a los 82 años. Su familia subrayó que estaba enormemente orgullosa de su papel en el MCU. Una pérdida que merece algo más que un pie de foto.

✍🏻 Por Clara Domenech

agosto 4, 2026
  • Mary Rivera, la actriz filipina-estadounidense que dio vida a la abuela de Ned en Spider-Man: No Way Home, falleció el 15 de abril en Honolulú a los 82 años tras sufrir un ictus.
  • Su familia ha subrayado que Rivera estaba «enormemente orgullosa» de su papel en el MCU, y que conseguir ese papel fue uno de los logros más importantes de su vida.
  • En mi opinión, su escena demuestra algo que Marvel a veces olvida: que los secundarios bien escritos pesan tanto como cualquier héroe con capa, y que un minuto de metraje puede quedarse contigo para siempre.

Hay momentos en el MCU que no vienen de los grandes nombres ni de los trajes relucientes. Vienen de una mirada, de una línea de diálogo inesperada, de alguien que aparece en pantalla apenas unos minutos y te roba el corazón sin avisar. Esos momentos son los que hacen que, después de más de quince años siguiendo este universo, siga teniendo esa sensación de primera vez.

Esta semana me llegó una noticia que me dejó con un nudo en el estómago. Ha fallecido Mary Rivera, la mujer detrás de uno de esos momentos exactamente así. Si viste No Way Home —y si estás aquí supongo que sí— ya sabes de quién hablo.


Mary Rivera nació el 2 de junio de 1943 en Iloilo, Filipinas, y falleció el 15 de abril en Honolulú, Hawái, a los 82 años. Según su familia, sufrió un ictus y estuvo en soporte vital antes de su muerte. La noticia fue confirmada por TMZ a través de un familiar cercano.

Rivera deja atrás a su marido, Alejandro Rivera, y a sus cuatro hijos: Carmela Jones, Paul Rivera, Edwin Rivera y Angela Kelly. Sus allegados han compartido recuerdos llenos de cariño que abarcan varias generaciones.

Pero para muchos de nosotros, su nombre quedará para siempre ligado al MCU.


En Spider-Man: No Way Home, Rivera interpretó a la abuela de Ned Leeds, el personaje de Jacob Batalon. Un papel secundario, sí. Una aparición breve, también. Pero con una escena que, cada vez que la veo, me saca una carcajada y al mismo tiempo me llena de ternura.

La situación: Ned, MJ (Zendaya) y el Peter Parker de Andrew Garfield están en plena situación de máxima tensión. Y entonces entra la abuela. Sin saber quién es ese chico ni lo que está en juego, le dice a su nieto —con toda la naturalidad del mundo— que le pregunte al Spiderman ese si puede subirse al techo a limpiar una telaraña de un rincón difícil.

Es el tipo de humor que solo funciona cuando el casting es perfecto. Y Rivera lo bordó.

Mary Rivera, quien interpretó a la abuela de Ned en Spider-Man: No Way Home

Su familia ha dejado claro que Rivera estaba «enormemente orgullosa» de haber formado parte de No Way Home, y que conseguir ese papel fue uno de sus logros más preciados. Y oye, lo entiendo perfectamente. Aparecer en una de las películas más taquilleras de la historia, compartir pantalla con tres Spider-Men y dejar una escena que la gente sigue comentando años después… eso no es poca cosa.

Uno de los mensajes que más me impactó fue el de un familiar, que se despedía llamándola Nanay —»mamá» en filipino— y recordaba las cosas pequeñas: desde las frases que le enseñó de niña hasta las fotos de portada que reunían a tres generaciones de la familia. Detalles cotidianos, íntimos, de esos que construyen una vida entera lejos de los focos.

Hay algo muy bonito en eso. En que alguien que vivió toda una vida, con décadas de historia familiar a sus espaldas, al final también sea recordada por haber hecho reír a millones de personas en una sala de cine.


Esto me hace pensar en algo que creo que a veces se olvida cuando hablamos del MCU: que detrás de cada escena, incluso de las más pequeñas, hay personas reales con sus historias, sus sueños y sus familias. Marvel tiene la costumbre de construir universos enormes, y a veces nos quedamos con los titulares de los grandes arcos argumentales. Pero el alma de estas películas también vive en los detalles. En los secundarios. En las escenas que no aparecen en los tráilers.

Y es que, si lo piensas, muchos de los momentos que más queremos del universo son precisamente esos. La tía May de Tom Holland soltando su «with great power…» sin pronunciar la frase exacta. Luis contando sus historias imposibles en Ant-Man. Ned intentando hackear el traje de Peter en Homecoming. Personajes que no llevan escudo ni martillo, pero que sostienen emocionalmente todo lo demás. Rivera pertenece a esa estirpe: la de quienes hacen que un mundo de dioses y multiversos siga sintiéndose humano.

Mary Rivera era eso. Una pieza pequeña en un universo gigantesco, pero una pieza que encajaba exactamente donde tenía que encajar.


El MCU tiene la capacidad, cuando quiere, de hacer que cada personaje —por pequeño que sea— tenga peso. Que importe. Que te deje huella. Y Mary Rivera consiguió eso en apenas unos minutos de metraje. Que después de tantas películas, tantas fases y tantos villanos cósmicos yo siga acordándome de la abuela de Ned dice mucho de lo que ella aportó.

Así que gracias, Mary. Por la risa, por la ternura, por demostrar que no hace falta llevar capa para dejar marca en este universo. Descansa en paz.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

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