- Ryan Coogler ha confirmado en el Hall H de la Comic-Con de San Diego que David Jonsson será el nuevo Black Panther en Black Panther 3, dando vida al hijo adulto de T’Challa introducido al final de Wakanda Forever.
- La película llegará a cines el 15 de diciembre de 2028 y, según reveló el propio Coogler sobre el escenario, se rodará íntegramente en formato celuloide de gran tamaño, una primicia para el MCU.
- Mi opinión: Coogler ha vuelto a hacer lo más difícil en Marvel — convertir la sucesión de un personaje en algo que se siente ganado y no impuesto, y eso ya es más de lo que consiguió media Fase 4.
Hay anuncios en el Hall H que se sienten como fuegos artificiales de calendario de estrenos, y hay otros que se sienten como el cierre de un capítulo largo. El de hoy es de los segundos. Ryan Coogler ha vuelto a Wakanda, y esta vez trae consigo al heredero que todos esperábamos ver crecer.
Cuando Wakanda Forever terminó, Shuri le presentaba al mundo al hijo de T’Challa y Nakia, un niño criado en secreto en Haití. Ese instante final —breve, casi susurrado— era una promesa. Hoy, en la Comic-Con, esa promesa ha tenido nombre y cara: David Jonsson.

El hijo que crece en pantalla
Lo que Coogler contó sobre el escenario es, en el fondo, bastante sencillo de resumir: T’Challa II se hace mayor. «La última vez que hicimos una película, presentamos a un personaje que es el hijo del que interpretó el gran Chadwick Boseman, nuestro T’Challa», dijo el director. «Y hoy quiero contarles que en esta próxima película, él crece, llega a la mayoría de edad.»
Jonsson, conocido por su trabajo en Industry, Rye Lane y más recientemente en Alien: Romulus, salió al escenario entre una ovación de pie. Su reacción fue comedida, casi tímida, y ahí es donde creo que Marvel ha vuelto a acertar: no ficharon a alguien que llegue a sustituir a Boseman con un carisma prestado, sino a un actor que ya sabe cargar con el peso silencioso de un personaje que hereda algo enorme sin haberlo pedido.
Letitia Wright (Shuri) y Winston Duke (M’Baku) acompañaron a Coogler en el escenario, lo que confirma que la película mantendrá el hilo familiar y político de Wakanda que ya vertebraba la secuela. No es un reinicio: es una continuación generacional, con todo lo que eso implica de comparaciones inevitables y de presión añadida sobre los hombros de un personaje que todavía no ha dicho una sola línea de diálogo en pantalla.
Celuloide de gran formato: una declaración de intenciones
El otro dato que se me quedó grabado es más técnico, pero no menos revelador: Black Panther 3 se rodará íntegramente en película de gran formato, algo que ningún proyecto del MCU había hecho hasta ahora.
No es un detalle menor. El uso de celuloide de gran formato —el mismo lenguaje visual que Nolan o Villeneuve han convertido casi en marca personal— es una apuesta por la textura, por el grano, por una imagen que respire de otra manera a la que estamos acostumbrados en el género de superhéroes. Coogler ya demostró con la primera Black Panther que entiende Wakanda como un lugar físico, no como un decorado digital; este anuncio sugiere que quiere llevar esa fotografía a otro nivel.
Si el resultado se acerca a lo que ese formato promete, Black Panther 3 podría distinguirse visualmente de cualquier otra entrega reciente del universo Marvel, en un momento en el que buena parte de las críticas al MCU giran precisamente en torno a una estética cada vez más uniforme.
Una corona que pesa
Lo que más me interesa de este anuncio es la pregunta que deja abierta: ¿qué significa heredar el manto de Black Panther cuando el hombre que lo hizo icónico ya no está, ni dentro ni fuera de la ficción?
Boseman convirtió a T’Challa en algo más que un superhéroe de trajes de vibranium; lo convirtió en un símbolo. Coogler lo sabe mejor que nadie —fue él quien tuvo que reescribir Wakanda Forever entera tras la muerte del actor, convirtiendo el duelo en el motor narrativo de la película. Ahora, con T’Challa II, tiene la oportunidad de contar una historia distinta: la de un hijo que no busca sustituir a su padre, sino encontrar su propio lugar en su sombra.
Es un arco que los cómics han explorado durante décadas con otros herederos de mantos heroicos, y que el cine de Marvel rara vez se ha atrevido a abordar con esta honestidad. Si Coogler mantiene el pulso que demostró en sus dos primeras entregas, Black Panther 3 tiene todos los ingredientes para ser algo más que una secuela: una historia sobre la mayoría de edad, contada con la seriedad que Wakanda siempre ha merecido.
Black Panther 3 llega a los cines el 15 de diciembre de 2028. Todavía queda mucho camino hasta entonces, pero después de ver a Jonsson subir a ese escenario, tengo la sensación de que Wakanda está en buenas manos. Otra vez.

